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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" version="2.0"><channel><atom:link rel="hub" href="http://tumblr.superfeedr.com/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"/><description>“I know you can read my thoughts, boy: Meow, Meow, Meow, Meow, Meow, Meow, Meow, Meow, Meow, Meow, Meow”. 

Homer Simpson</description><title>Kitten's meow</title><generator>Tumblr (3.0; @leidymarmalade)</generator><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/</link><item><title>A la larga todos estamos actuando, representando un papel, uno...</title><description>&lt;iframe width="400" height="225" src="http://www.youtube.com/embed/f_0_5MC2gTY?wmode=transparent&amp;autohide=1&amp;egm=0&amp;hd=1&amp;iv_load_policy=3&amp;modestbranding=1&amp;rel=0&amp;showinfo=0&amp;showsearch=0" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;A la larga todos estamos actuando, representando un papel, uno que nos gustó y que sentimos que nos protege del mundo. Uno que nos ofrece todas las excusas. Uno que justifica nuestra presencia en el mundo y la tragedia que hemos asumido como propia y única, aunque en realidad sea la representación de un papel mil veces representado y tenga muy poco de original. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;A menudo nos vienen esas ganas de ser protagonistas, los de una comedia romántica por ejemplo, en la  que los personajes contra todo pronóstico y con todos los factores en contra, deciden que se aman y van a  estar juntos por el resto de la vida. Todo acaba con un beso bajo la lluvia, risas que se confunden con lágrimas o amigos que sorpresivamente interpretan &lt;em&gt;&lt;span&gt;All you need is love&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; en la iglesia. &lt;strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;Generalmente no queremos ser esos personajes cuya cara ni siquiera recordamos, esos que aparecen apenas un par de veces. Queremos ser los protagonistas de nuestra vida o los más importantes en la vida de otros.&lt;strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;Pero a veces sucede (la mayoría) que la capacidad histriónica no nos da para tanto y acabamos siendo (triste o felizmente) apenas personajes secundarios, que sin embargo son los que permiten que se desenrolle lo que está enredado, los que ofrecen un camino, una guía o una solución sin tener que asumir la mayor parte del parlamento, sin tener que esforzarse tanto para ser felices pues esa búsqueda  pertenece a otros. Aquellos personajes secundarios que vieron y entendieron lo que los interesados no pudieron, cuyo destino ignoramos y cuya mayor gracia fue ser un eslabón para que los protagonistas triunfaran o fracasaran rotundamente. Los que se llevaron el secreto con ellos, los que no necesitaron entender porque lo hicieron rápido. &lt;strong&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;En los amantes del círculo polar Otto arroja al aire aviones de papel que contienen &lt;em&gt;la pregunta de la vida&lt;/em&gt;. Una cosa muy cursi, dicen unos, una cosa muy romántica, dicen otros. ¿Ha averiguado él mismo la respuesta? ¿Ana llega a enterarse alguna vez? Sin embargo aquellos quienes tuvieron la suerte de atrapar algunos de los aviones deciden desde el principio que el asunto es una tontería. Otros  acaban enredados en la vida (y de qué forma) gracias el mensaje allí contenido. Mensaje que, nadie más, salvo esos personajes secundarios llegaron a saber.&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A veces el único consuelo posible es imaginar que el nuestro fue uno de estos roles. Que logramos señalar un camino o susurrar el secreto al oído del héroe antes de desaparecer para siempre de la historia. Un consuelo que puede ser real o que acaso imaginamos para no acabar sintiendo que nuestra presencia en la historia ha sido absolutamente innecesaria.&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Por cierto, algunas noches antes de dormir me pregunto incesantemente qué sería lo que escribió Otto en los dichosos avioncitos de papel. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23945011575</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23945011575</guid><pubDate>Mon, 28 May 2012 14:26:49 -0500</pubDate></item><item><title>Sabor</title><description>&lt;p&gt;En una de mis primeras aventuras gastronómicas con @olaviakite por Bogotá visitamos Julia, una pizzería muy ututuy en la zona G de Bogotá. Ella se comió la pizza sin los bordes y luego, no sé por qué, acabo por explicarme que los bordes de la pizza no se comen dado que son partes sin sabor, masa pura, que ocupa mucho lugar en la barriga y no deja lugar para poner allí cosas más llenitas de sabor. Me reí mucho y dije, caray, por qué no se me ocurrió esto antes: maximizar sabor, minimizar volumen ingerido. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Igual no vi tanto problema, pues mi barriga es suficientemente grande (por dentro) como para contener grandes cantidades de comida que, valga decirlo, ingiero sin remordimiento alguno. Me dije que en mi barriga hay espacio tanto para cosas con sabor como para cosas sin sabor, y que sentirse lleno así sea de pan de $200 es satisfactorio a ratos. Entonces me como los bordes de la pizza con gaseosa y también las demás partes  llenas de sabor. Indistintamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este episodio devino esta mañana en una epifanía. Me dije que ha  de suceder algo similar con la cabeza: la llenas de pensamientos maricas (análogos a los bordes de la pizza) y dejas poco espacio a lo más sustancial, a la pizza sabrosita en sí.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cabeza acaba llena de masa de pizza, masa que no deja que penetren esas  grandes ideas, ligeras y crocantes como raíces chinas, que podrían convertirnos en las pequeñas maravillas de Colombia. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Masa que produce obstrucción cerebral, que no se procesa rápido, que necesita fibra para circular. Mi cabeza (esto es verídico) no es tan grande como mi barriga, mi cabeza es pequeña. Quizás debo cuidar más o que pongo dentro de ella. Creo que al menos por el mes de mayo solo admitiremos que entren en ella cosas con sabor y dejaremos que salga por las orejas toda la basura espacial que se ha depositado allí por espacio de varios años.&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23256655815</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23256655815</guid><pubDate>Thu, 17 May 2012 18:34:00 -0500</pubDate></item><item><title>Vocación</title><description>&lt;p&gt;Decía Chepita que mi abuela Cecilia tenía boca de Cura queriendo significar con ello que lo que la abuela decía acababa convirtiéndose, tarde que temprano, en realidad. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;++++&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Decía mi abuela, cuando yo era una niña muy pequeña -y de esto si me acuerdo- que mi verdadera vocación era ser periodista, pues  yo no quería perderme ni un solo momento de los acontecimientos ni de las conversaciones. Siempre quería estar en medio de todos -literalmente- para no perderme una palabra, enterarme de cuanta cosa se dijera, interpretar cada gesto e indagar el por qué en caso de que no entendiera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quizás basaba mi abuela sus sospechas en  mi innata habilidad para descubrir el más secreto escondite de las cosas, para adivinar en en qué estante reposarían los regalos o los paquetes repletos de golosinas. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me encantaba desenmarañar secretos o inventármelos, arruinar sorpresas, tener la   primicia, preguntarle a mi hermano ¿quiere saber qué le van a  regalar de cumpleaños? y aunque él respondiera que no acabar diciéndolo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siempre me han gustado los secretos. Saber lo que nadie más sabe. Ver lo que nadie más ha visto. Adivinar cosas. Conjeturar. Probar las conjeturas. Encontrar pruebas que apoyen las conjeturas. Preguntar. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;++++&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le cuento a L. todo esto, le digo&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;pero mira que loca mi abuela diciendo que yo sería periodista algún día, pero qué cosa retorcida sí me caen gordos re gordos.&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;Luego ella replica sonriente&lt;span class="Apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;em&gt;qué curioso que no te sientas periodista. Yo llevo un buen rato pensando que tú tienes el espíritu periodista a flor de piel&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La boca de cura de mi abuela. La mirada de bruja de Chepita. La capacidad de L. de descubrir en mi lo que yo misma jamás he llegado a ver. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C&amp;#8217;est la vie. &lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23197335964</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23197335964</guid><pubDate>Wed, 16 May 2012 19:27:59 -0500</pubDate></item><item><title>Kilómetro 15</title><description>&lt;p&gt;Esto se está pareciendo mucho a correr. Los &lt;strong&gt;días&lt;/strong&gt; transcurren como uno de esos momentos en las carreras en los que, pese al agotamiento, de tanto mover una pierna detrás de otra,  ya uno se siente capaz de  continuar eternamente en ese estado, casi como si vibrara un mantra con el  movimiento de las piernas. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las &lt;strong&gt;semanas&lt;/strong&gt; en cambio parecen un interminable Kilómetro 15.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;+++++&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El año pasado corrí la Media Maratón de Bogotá. 21  kilómetros algunos de los cuáles me parecieron inusualmente largos.  Recuerdo de una forma más bien borrosa, más bien surreal, casi como si hubiera alucinado, el kilómetro 15. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasos que no agotaban el camino, pasos que no llegaban nunca al aviso que nos ponía al tanto de  que habíamos salido de ese triángulo de las bermudas que es, para un corredor en una media maratón, el kilómetro 15. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cambio el kilómetro 20 fue doloroso, cada paso más cerca de la meta era un aviso de descanso a los músculos y ahí empezaron los calambres. Pero una cosa es el dolor  y el agotamiento cercanos a la meta y otra ese espacio sin fin, ese momento eterno, de desesperanza del kilómetro 15.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;++++&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de terminar la carrera leí muchas cosas sobre corredores de medias maratones. Me enteré de la existencia de algo llamado el síndrome del kilómetro 15&amp;#160;o quizás me lo imaginé mientras corría el kilómetro 15 y acabó pareciéndome muy real de tanto sentirlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se supone que es un momento crucial de la carrera para cualquiera que corra una media maratón. El cuerpo ha agotado sus reservas de alguna cosa, la mente se distrae, la mente piensa qué hago acá, por qué no estoy en la playa, por qué no estoy comiéndome un helado. La mente piensa esas cosas, pero curiosamente no piensa en abandonar, no piensa en hacerse a un lado, tomar un bus y llegar a casa con la historia de una tarea más incumplida. Una historia tonta que relata:&lt;em&gt; y entonces me retiré en el kilómetro 15 porque me sentí muy cansada, porque nada parecía tener sentido.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;++++++&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas semanas me parecen un interminable  kilómetro 15. Lo bueno es saber que, pese a todo, acabaré, que el kilómetro 15 no dura para siempre, que al final habrá calambres, que en este momento me parece que esto nunca  llegará a su fin. Pero que pronto estaré en la meta, me daré una ducha, dormiré un buen rato, pensaré en las cosas que me hacen feliz , en las que me hacen soñar y estaré lista de nuevo para ponerme la camiseta a por otros 21 kilómetros. Por ahora solo habrá que resistir y sé que podré, pues quien ya ha resistido una vez el tedio del kilómetro 15 puede resistirlo otra más. Un poder que se adquiere corriendo carreras de vez en cuando: el poder de aguantar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.citytv.com.co/videos/145344/como-se-vive-la-media-maraton-en-el-kilometro-15" target="_blank"&gt;Acá&lt;/a&gt; un señor que explica como es eso de andar por un kilómetro 15. Después de todo como que no me lo imaginé. &lt;/p&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23147399283</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/23147399283</guid><pubDate>Tue, 15 May 2012 22:24:14 -0500</pubDate></item><item><title>Supersticiones</title><description>&lt;p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;  Justo ayer pensaba en lo fácil que es dañar las cosas.  En la asimetría brutal que hay al comparar esto con el hecho de construir cosas. Se pasan meses construyendo una casa, años volviéndola una casa de verdad, llenándola de cosas que la hagan parecer una casa, (sobre todo el amor) y puede demolerse en apenas una semana, ser reducida a escombros y acabar en el basurero de Doña Juana como si acá no ha pasado nada.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Es tan fácil perder lo que ha tomado tiempo encontrar; chocar el carro en un instante y dejarlo como un acordeón, inservible, a la chatarrería. Ser violentado a la vuelta de la esquina y perder la maleta con lo que ha tomado tanto tiempo y ganas conseguir. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Es tan difícil escribir una hoja completa de buenas palabras y tan sencillo arrugarla y tirarla a la caneca para convertirla en uno más de los papelitos inútiles del mundo. Papelitos de reciclaje que acaso luego sean papel higiénico que volverán a ser mugre y así, en un ciclo de construcción-destrucción incesante en el que la labor más fácil en todo caso, parece ser desbaratar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Entonces me detengo en la esquina de la 85 x 15, a la espera de que pasen los carros para poder pasar la calle. En un acto reflejo me llevo la mano al pelo, para acomodarlo, como casi todas las mujeres que esperamos a lado y lado de la calle para poder pasar.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Por torpeza, mala suerte o desatino mi mano roza fatalmente mi oreja y uno de mis aretes, de mis hermoso aretes de corazón pixelado, cae a la avenida. Lo veo rebotar, cerca del andén, pero decido no arrojarme a la calle porque amenazante se aproxima el tráfico de la carrera quince.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;En esa misma milésima de segundo en que veo rebotar mi arete y decido esperar a que pare el tráfico, desvío mi mirada un instante hacia el andén en donde ha&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;rebotado y brillado la mariposa que lo sostenía en mi oreja. Vuelvo la vista a la calle. Mi arete de corazón pixelado no está en ninguna parte. Los carros se detienen, lo busco, ¡pero si acabo de verlo caer! &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Busco y busco y busco más . El semáforo cambia de nuevo y sigo mirando con perplejidad las orillas de la calle, tratando de encontrarlo, entre las hojas caídas y marchitas de los liquidambar, entre las colillas que han sido arrastradas por el agua de las lluvias de días pasados, entre las basuritas que arrastra el viento aquí y allá, pero no está. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Para el tráfico de nuevo. Estoy en el límite de tiempo para no llegar retrasada. Si me detengo más a buscar llegaré fatalmente tarde, muy tarde. Pienso que la gente empieza a verme como loca ¿qué hago mirando insistentemente el piso a las 8.20 am justo en esta transitadísima parte de la ciudad?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Me rindo. Cruzo la calle con tristeza. Recuerdo esa otra seña que he recibido segundos antes de todo el insuceso. Un par de carros han chocado justo enfrente del lugar por donde voy, soy la única testigo presencial del accidente, pero  decido seguir afanosamente la marcha.  ¿Y si me hubiera detenido? Entonces quizás no me habría llevado la mano a la cabeza para acomodar el pelo y mi arete no habría caído a la calle. Entonces entiendo todo. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; He perdido uno de mis aretes de mi par favorito de aretes. Los que salían con todo, los que siempre se veían bien, esos a los que les servía cualquier mariposita, mis aretes favoritos de corazón pixelado en auténtico acero quirúrgico. Todo un drama burgués. Entonces entiendo todo. Soy una persona supersticiosa. Me  abruman los símbolos, veo signos del fin y la destrucción por todo lado cuando estos se aproximan. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Me quedo preguntándome si mi arete se habrá enterrado en alguna llanta y ya no será más que un poco de chatarra inservible que ya no adornará ninguna oreja. Si alguien lo encontrará y verá en él una señal de algo. Si lo encontrarán los señores que barren la calle y lo llevarán a su casa y lo pondrán de prendedor a alguna de sus hijas. Entonces recuerdo que un par de días atrás encontré en el piso de un baño un arete, un solo arete muy bonito, un arete que era la palabra “angel” . Lo guardé en mi maleta, de esa forma supersticiosa en la que guardo las cosas que me encuentro, porque me digo que habrán llegado a mi por algo. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Me acuerdo de ese otro arete que también era un corazón que perdí una tarde cuando apenas estrenaba el par.  Pienso en las cosas perdidas,  tantas cosas perdidas; que se nos quedaron incompletas; que desaparecieron por siempre jamás por torpeza, desatino, o simple mala suerte.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Las que se nos rompieron un día sin que llegásemos a entender bien por qué, inmersas en ese ciclo inacabable de destrucción - construcción en el que  que la primera suele ser devastadora y fácil, pero también el anuncio de  la segunda, bella aunque complicada. Ambas llenas de&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;misterios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Me pregunto al final de todo el episodio cuál es el destino de las cosas que se nos pierden y se nos rompen y cuál depararemos&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;a las que encontramos y decidimos construir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;+++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Mañana quizás me haré un par de aretes con los dos que no se me perdieron. Me dice mi superstición que debieron haberse quedado conmigo para algo. Después de todo no son un par de corazones rotos e inservibles, sino dos cosas parecidas que se quedaron, por desatino, torpeza o simple mala suerte, sin su igual en el mundo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;img src="http://media.tumblr.com/tumblr_m3vasjANcI1qz9jo7.jpg"/&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22824087619</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22824087619</guid><pubDate>Thu, 10 May 2012 22:37:00 -0500</pubDate></item><item><title>Experimentos con la verdad</title><description>&lt;p&gt;&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;Después de aquella noche, comencé a llevar un lápiz conmigo adonde iba. Adquirí la costumbre de no salir de casa sin antes asegurarme de que llevaba un lápiz en e bolsillo. No es que planeara hacer nada con él, pero no quería que me pillaran otra vez desprevenido. En una ocasión ya me habían pillado con las manos vacías y no iba a permitir que eso volviera a pasarme. Cuando menos, los años me han enseñado esto: si llevas un lápiz en el bolsillo, hay bastantes posibilidades de que algún día te sientas tentado a utilizarlo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Como me gusta decirles a mis hijos, así fue como me hice escritor.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Paul Auster, Experimentos con la Verdad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Leo un libro de P.A. que por momentos es difícil de creer. Las casualidades más locas del mundo, la llegada de cosas necesitadas por las vías más absurdas, la ocurrencia de cosas impensadas. Gente que se conoce y se cruza por el mundo de formas extrañas, encuentros y sucesos que parecen anudados por la necesidad. Sin que nadie mueva un dedo para que ocurran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Repaso mi vida en busca de tales coincidencias. Quizás la más cercana (aunque no tan rara) haya sido conocer a Laura de la forma en que la conocí. Una más loca y enrevesada, la forma en que conocí a Bernal. &lt;br/&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;+++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Suelo advertir los finales de las cosas. Puedo oler y leer en el aire las señales de que el fin se aproxima. Total que he aprendido a saber cuando irme, pues de repente, sin previo aviso, aparece esa sensación -ya conocida, vivida en otro tiempo- de estar atravesando un pueblo fantasma. Como si el aire ya  no trajese la música de las cosas bellas y emocionantes sino apenas un susurro que invita a la huida, que sugiere abandono y desolación. Entonces uno sabe que es momento de partir.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; ++++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Los filósofos no son personas sabias. Son personas que se la pasan pensando cómo llegar a serlo, asunto que no les deja tiempo para &lt;em&gt;ejercer.&lt;/em&gt; Por ejemplo, los estoicos dedicaron buena parte de sus horas de reflexión a imaginarse qué es lo que hace sabio a un sabio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Nos cuentan que -además de mantener su mano en la barbilla, viendo con asombro al horizonte- el sabio era un humano capaz de percibir la oportunidad propicia. Supongo que no es solamente quien  sabe cuando es justo y necesario actuar, sino también quien sabe cuando quedarse quieto, pues es capaz de percibir señales o mensajes ocultos en el aire, en el movimiento de las cosas, en los gestos más sutiles de otros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Un sabio, así visto, es un experto en la elevadísima ciencia del actuar. No es alguien que piensa mucho, es más bien alguien que decide cuando sí y cuando no hacerlo, basado en un conocimiento que no sabemos de dónde le viene, pero que de seguro no es de pasarse la vida entera pensado si hacer esto o aquello, que para eso tiene a unos filósofos reflexionando sobre ello. Un sabio, así visto, parece ser, sobre todo, un hombre de acción. &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Lo exactamente opuesto a&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;la vida filosófica. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;+++++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Ha de ser una ciencia eso del actuar. Eso del saber cuando hay que irse, cuando es oportuno quedarse o cuando es menester poner los asuntos en pausa. Cuando emprender y cuando recular.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;He aprendido a irme pero todavía no a aparecer. No tanto al menos. Para ese asunto ha resultado más diligente &lt;/span&gt;&lt;em&gt;el destino&lt;/em&gt;&lt;span&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt; Una forma de trabajo a dúo que distribuye equitativamente las responsabilidades del vivir. Así que seguiré ecargándome de poner stop o pausa, y dejaré que sea él quien oprima el play. &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Es cuando menos raro pensar que, aunque las cosas parezcan ocurrir ( o de hecho lo hagan) por casualidad, no obstante obedecen a esa fuerza universal que, en teoría, dio origen a todo lo que vemos, y que está detrás de &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;todo lo que ocurre o deja de ocurrir: la necesidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;En síntesis, al parecer solo ocurren las cosas que pueden ocurrir, pero a veces ocurren de una forma muy extraña, de una forma que nos hace pensar que era absolutamente improbable que ocurrieran y sin embargo lo hicieron. A veces también, contra todo pronóstico, no ocurre todo aquello que nos parecía imposible que dejase de ocurrir. ¿No es todo esto muy pero muy entretenido? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22516400035</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22516400035</guid><pubDate>Sun, 06 May 2012 09:39:03 -0500</pubDate></item><item><title>Experimentos con la verdad</title><description>&lt;p&gt;&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;Después de aquella noche, comencé a llevar un lápiz conmigo adonde iba. Adquirí la costumbre de no salir de casa sin antes asegurarme de que llevaba un lápiz en e bolsillo. No es que planeara hacer nada con él, pero no quería que me pillaran otra vez desprevenido. En una ocasión ya me habían pillado con las manos vacías y no iba a permitir que eso volviera a pasarme. Cuando menos, los años me han enseñado esto: si llevas un lápiz en el bolsillo, hay bastantes posibilidades de que algún día te sientas tentado a utilizarlo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Como me gusta decirles a mis hijos, así fue como me hice escritor.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Paul Auster, Experimentos con la Verdad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Leo un libro de P.A. que por momentos es difícil de creer. Las casualidades más locas del mundo, la llegada de cosas necesitadas por las vías más absurdas, la ocurrencia de cosas impensadas. Gente que se conoce y se cruza por el mundo de formas extrañas, encuentros y sucesos que parecen anudados por la necesidad. Sin que nadie mueva un dedo para que ocurran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Repaso mi vida en busca de tales coincidencias. Quizás la más cercana (aunque no tan rara) haya sido conocer a Laura de la forma en que la conocí. Una más loca y enrevesada, la forma en que conocí a Bernal. &lt;br/&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;+++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Suelo advertir los finales de las cosas. Puedo oler y leer en el aire las señales de que el fin se aproxima. Total que he aprendido a saber cuando irme, pues de repente, sin previo aviso, aparece esa sensación -ya conocida, vivida en otro tiempo- de estar atravesando un pueblo fantasma. Como si el aire ya  no trajese la música de las cosas bellas y emocionantes sino apenas un susurro que invita a la huida, que sugiere abandono y desolación. Entonces uno sabe que es momento de partir.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; ++++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Los filósofos no son personas sabias. Son personas que se la pasan pensando cómo llegar a serlo, asunto que no les deja tiempo para &lt;em&gt;ejercer.&lt;/em&gt; Por ejemplo, los estoicos dedicaron buena parte de sus horas de reflexión a imaginarse qué es lo que hace sabio a un sabio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Nos cuentan que -además de mantener su mano en la barbilla, viendo con asombro al horizonte- el sabio era un humano capaz de percibir la oportunidad propicia. Supongo que no es solamente quien  sabe cuando es justo y necesario actuar, sino también quien sabe cuando quedarse quieto, pues es capaz de percibir señales o mensajes ocultos en el aire, en el movimiento de las cosas, en los gestos más sutiles de otros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Un sabio, así visto, es un experto en la elevadísima ciencia del actuar. No es alguien que piensa mucho, es más bien alguien que decide cuando sí y cuando no hacerlo, basado en un conocimiento que no sabemos de dónde le viene, pero que de seguro no es de pasarse la vida entera pensado si hacer esto o aquello, que para eso tiene a unos filósofos reflexionando sobre ello. Un sabio, así visto, parece ser, sobre todo, un hombre de acción. &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Lo exactamente opuesto a&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;la vida filosófica. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;+++++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Ha de ser una ciencia eso del actuar. Eso del saber cuando hay que irse, cuando es oportuno quedarse o cuando es menester poner los asuntos en pausa. Cuando emprender y cuando recular.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;He aprendido a irme pero todavía no a aparecer. No tanto al menos. Para ese asunto ha resultado más diligente &lt;/span&gt;&lt;em&gt;el destino&lt;/em&gt;&lt;span&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt; Una forma de trabajo a dúo que distribuye equitativamente las responsabilidades del vivir. Así que seguiré ecargándome de poner stop o pausa, y dejaré que sea él quien oprima el play. &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Es cuando menos raro pensar que, aunque las cosas parezcan ocurrir ( o de hecho lo hagan) por casualidad, no obstante obedecen a esa fuerza universal que, en teoría, dio origen a todo lo que vemos, y que está detrás de &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;todo lo que ocurre o deja de ocurrir: la necesidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;En síntesis, al parecer solo ocurren las cosas que pueden ocurrir, pero a veces ocurren de una forma muy extraña, de una forma que nos hace pensar que era absolutamente improbable que ocurrieran y sin embargo lo hicieron. A veces también, contra todo pronóstico, no ocurre todo aquello que nos parecía imposible que dejase de ocurrir. ¿No es todo esto muy pero muy entretenido? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22516358884</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22516358884</guid><pubDate>Sun, 06 May 2012 09:38:00 -0500</pubDate></item><item><title>Sanas costumbres</title><description>&lt;p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Mis padres se separaron cuando yo era aún un bebé, total que tengo muy pocas nociones de lo que haya sido una vida &lt;em&gt;en familia&lt;/em&gt;, al menos en lo que se considera una familia normal. La mía fue, si se quiere, una familia &lt;strong&gt;muy&lt;/strong&gt; disfuncional.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Crecí escuchando cortas y fragmentarias historias sobre el motivo de separación de mis padres, cosas que en realidad nunca me interesaron mucho, cosas que siguen sin importarme. Claro era que no querían estar más juntos y entonces no estuvieron más tiempo juntos, sin importar los motivos puntuales que los llevaron a decidirlo. Supongo que todos sufrimos un poco y que era justo distribuir el malestar equitativamente. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Supongo también que dejé de aprender mil cosas y que los sicólogos y puristas del &lt;em&gt;hasta que la muerte los separe&lt;/em&gt; encontrarán en mi historia familiar la causa de todas mis carencias, la explicación de todos mis fracasos. Puede ser así. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Sin embargo creo que todo esto que sucedió en mi extraña familia me enseñó una de las cosas mejores que haya podido aprender&amp;#160;: a no comerme lo que no me gusta. En un sentido literal. Y también en uno absolutamente figurado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;Una enseñanza que en tardes de &lt;em&gt;alguna vez en cuando&lt;/em&gt; rinde sus frutos y me hace sentir libre y feliz.&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22408064670</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22408064670</guid><pubDate>Fri, 04 May 2012 18:08:00 -0500</pubDate></item><item><title>Vacío</title><description>&lt;p&gt;Entonces me dice S. que no hay mucho sentido en buscar el significado profundo de la vida. Que los vacíos de significado, el no saber qué hago acá y ahora son preguntas si se quiere estúpidas, pues el día a día nos enfrenta a conflictos que son los que hacen interesante vivir: cómo lograr un  mejor desplazamiento por la ciudad, cómo destapar una botella de vino sin un sacacorchos, qué almorzar, qué película ver hoy. Esas cosas &lt;em&gt;importantes&lt;/em&gt;. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;De pronto dice  &lt;em&gt;hay que desaprender el mal&lt;/em&gt;. Me cuenta que lo enseñaron en clase de Epicuro pero yo no recuerdo haber estado allí, entonces me pregunto cómo es posible no haberlo escuchado nunca antes. Me digo que es tanto como si jamás hubiese escuchado hablar del &lt;em&gt;pasa desapercibido mientras vivas&lt;/em&gt;, como si nunca me hubiese enterado del &lt;em&gt;conócete a ti mismo.&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Rememoro. De seguro estaba afuera jugando badminton mientras en clase decían que “hay que desaprender el mal”. Me parece que esa era una lección importante. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Busco en Google y me dicen que fue Antístenes quien dijo que hay que desaprender el mal. El primer resultado reza: &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;Decía que la ciencia más necesaria era desaprender el mal. Un hombre le presentó a un hijo suyo, para que fuera su discípulo, y le preguntó qué necesitaba para entrar en su escuela. El filósofo le dijo que era necesario llevase un libro nuevo, una pluma nueva y unas tablas nuevas, dando a entender, que el alma de su hijo debía ser como una cera nueva, dispuesta a recibir nuevas impresiones. Preguntáronle qué era lo que el hombre debía desear, y respondió: «Morir dichoso.»&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Desaprender el mal: ser un alma nueva, hacer el camino de regreso. Eso es lo que entiendo por ahora. Parece una de esas tareas entretenidas de la vida, como sacar el corcho de una botella de vino sin los implementos adecuados. Una de esas cosas que, pareciendo simple sin serlo, puede llenar de sentido y significado lo que momentáneamente parece &lt;em&gt;desprovisto de&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22192861927</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/22192861927</guid><pubDate>Tue, 01 May 2012 09:27:00 -0500</pubDate></item><item><title>Certezas</title><description>&lt;p&gt;&lt;strong id="internal-source-marker_0.23296205303631723"&gt;&lt;span&gt;Hoy, por primera vez desde que vivo algunos metros más cerca de las estrellas, salí a caminar en medio de la noche y el frío - que no es despreciable, y al que se puede soportar poco tiempo sin las prendas adecuadas.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;He caminado tarde por estos caminos, pero afanosamente, con ganas de llegar a la casa y de vencer el silencio y la oscuridad, pero no con el propósito de simplemente caminar y ver como luce este pequeño mundo a esta hora y con este frío.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Me crucé con algunos perros, un par de carros y un hombre que dirigía una recua de caballos y detrás de él otro hombre comandando una recua de mulas. Sin más novedades transcurrió mi paseo, pues este mundo y todo lo que lo hace fascinante desaparece con las luces del día. Los árboles no se ven, los pájaros no cantan, la oscuridad no permite ver las montañas a lo lejos. No pasan campesinos a los que dirigirles un buenos días y hasta luego.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;La soledad del lugar es obvia si se la entiende simplemente como ausencia de gente, pero es una soledad distinta a la de la ciudad. La soledad que uno siente al caminar por estos lados a esta hora y con este frío es agradable, la de compartir el entorno con otros animales, sin propósitos, sin tristezas, sin expectativas, sin lágrimas que derramar ni risas que reír. La tranquila soledad y con ella la certidumbre de no ser más que otro animal.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt; +++++&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Durante mucho tiempo quise vivir acá. Hoy me he parado a preguntarme sí quiero estar acá y la respuesta es quizás no. Desde que dejé de vivir en la casa materna/paterna he andado buscando lugares, en los que a la postre la respuesta siempre ha sido no, y me pregunto entonces si ninguno de esos lugares  es el lugar, entonces cuál es el lugar en el que al fin me sentiré en mi lugar o si una cosa tal existe.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Supongo que al menos la certeza de que nada está bien, de que nada es lo que uno quiere que sea, es una certeza importante, casi tan importante como la de que todo anda bien y de que uno está dónde y con quienes quiere estar. Aunque sea una certeza quizás tardía para los propósitos de una vida que ya ha avanzado suficiente como para haberse respondido al menos un día de la vida: sí, estoy en donde quiero y haciendo lo que quiero y quiero quedarme acá el resto de mi vida.&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Mientras tanto seguiremos teniendo la música, la alegría de correr en las mañanas y escuchar los pájaros; ver los potros recién nacidos; escuchar el sonido del agua; el asombro y la extrañeza que me producen los ojos de los perros. El asombro y la extrañeza que me producen no entender qué hago aquí y ahora.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/21759090112</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/21759090112</guid><pubDate>Tue, 24 Apr 2012 21:17:02 -0500</pubDate></item><item><title>Someday when we’re dreamingDeep in love, not a lot to...</title><description>&lt;iframe width="400" height="299" src="http://www.youtube.com/embed/9d-Z7vakj4s?wmode=transparent&amp;autohide=1&amp;egm=0&amp;hd=1&amp;iv_load_policy=3&amp;modestbranding=1&amp;rel=0&amp;showinfo=0&amp;showsearch=0" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;Someday when we’re dreaming&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Deep in love, not a lot to say&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Then we will remember&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;span&gt;Things we said today&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/21438769810</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/21438769810</guid><pubDate>Fri, 20 Apr 2012 11:03:36 -0500</pubDate></item><item><title>Magical Mistery Tour</title><description>&lt;p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Y entonces apareció McCartney en el escenario &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;roll up &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;roll up for the mystery tour, &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;roll up&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;roll up for the mystery tour&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;the &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;ma &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;gi &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;cal &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;mys &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;te &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;ry &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;tour &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;is waiting to take you awayyyy, &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;waiting to take you awayyy … &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;♪&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Recordar a O. pues fue él quien por primera vez en la vida me mostró un disco de The Beatles: &lt;em&gt;Magical Mystery Tour.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Fue una noche de cantar mucho, de llorar y de repasar la vida y los amores que he compartido con las canciones de &lt;em&gt;Los Bitles.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Pensar en Liliana en los tiempos de la UNAL, tiradas en el pasto escuchando las antologías hasta morir. &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;I was alone, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;I took a ride, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;I didn&amp;#8217;t know what I would find theeeere, a&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;nother road &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;where maybe I c&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;ould see another kind of mind thereeee &amp;#8230;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;Ooh&amp;#8230;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;then I suddenly see you …&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;♪&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Sentir que Blackbird era conmigo y nada más que conmigo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Transportarme a la última tarde que vi a &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;A. y escuchamos y cantamos muchas veces s&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;omeday when I&amp;#8217;m lonely, wishing you weren’t so faraway, then I will rememeber things we said today.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;♪&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Y sí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Perder el control cantando &lt;em&gt;Hope of Deliverance. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;♪&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Recordar las tardes de &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;em&gt;The long and winding road&lt;/em&gt; con M.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Mucha emoción para poder ponerla en palabras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Muy bueno que la vida  me alcanzó para estar ahí anoche, en uno de los mejores momentos de mi vida. Una  inolvidable noche bogotana en la que canté hasta la locura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;y lloré&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;y salté&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;y bailé&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;y estuve en el mismo lugar con uno de mis héroes&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;y recordé a  mucha gente&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;y fui muy pero muy feliz. &lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/21438485249</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/21438485249</guid><pubDate>Fri, 20 Apr 2012 10:56:00 -0500</pubDate></item><item><title>Huellas</title><description>&lt;p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Conocí a Indalecio en la universidad, por una persona querida que teníamos en común. De vez en cuando hablábamos. Cuando eso sucedía Indalecio se reía mucho. Yo también , pero más él. Yo me reía de verlo reír cada vez que yo decía alguna cosa y él replicaba que yo estaba muy loca. Y reía y reía sin parar. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Algunas veces nuestras conversaciones versaban sobre mi platonismo y su aristotelismo. También sobre mi falta de juicio. Indalecio era uno de los tipos más aplicados que haya llegado a conocer en la universidad. Uno de los mejor arreglados, de los más silenciosos, de esa gente que solo habla cuando en realidad tiene algo importante por decir. Un tipo de un juicio admirable razón por la cual la falta de esa cualidad en mi era objeto de burlas.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Hace muchos años no lo veo, pero seguimos manteniendo alguna clase de contacto a través de twitter y a través de este blog, que creo que él lee a menudo y en dónde algunas pocas veces ha dejado likes que para mi han sido cosas muy significativas. Como guiños del muchacho aplicado del curso.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Una de las pocas  veces que hablamos sin llegar a reírnos, porque  yo me sentía con pocas o ningunas ganas de hacerlo, le pregunté que uno cómo hacía para dejar de sentirse mal, horriblemente mal. Indalecio me contestó que trabajara, que trabajara mucho, que me concentrara en mi trabajo académico o en el otro, en el que me daba plata. Que el trabajo continuado y juicioso aliviaba las penas del alma. Que no importaba en qué, pero que trabajara mucho. Creo que adelantó alguna explicación que olvidé, aunque lo recuerdo observándome con gravedad mientras yo miraba al piso con las lágrimas a punto de salir. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Siempre que recuerdo a Indalecio lo veo de nuevo diciéndome estas cosas, revivo ese momento. Esto me hace pensar en vínculos, en como llegamos a formarlos con otros. Que quizás no se necesita hablar mucho, ni siempre, acaso nunca, porque a veces basta una frase dicha en el momento oportuno, o una frase que nadie nos dijo antes. Una forma original de ver la vida, una esquina del paisaje que no habíamos llegado a vislumbrar por estar girando siempre sobre el mismo punto con la mirada clavada en el piso diciendo &lt;em&gt;no hay nada más, todo se acabó, lo he visto todo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Algunas tardes sucede que alguien nos dice una sola cosa que se graba en la cabeza como si fuera sobre piedra y se constituye desde ese momento como máxima de vida, se convierte en un recuerdo ligado para siempre con la imagen de esa persona y nos hacer recordarla significativamente de cuando en vez. Me pregunto si Indalecio recordará ese momento, sí fue tan importante para él como para mi. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Me pregunto sí dejar huella en otro, por pequeña que sea, ya no es algo suficiente para los propósitos de una vida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;¿En quién habré dejado huellas yo? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Creo que la respuesta  a esta pregunta es una de las grandes preocupaciones de mi vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/20426258834</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/20426258834</guid><pubDate>Tue, 03 Apr 2012 16:22:00 -0500</pubDate></item><item><title>Caminos</title><description>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Pienso mucho cuando salgo a correr. Lo que no quiere decir que piense bien. Casi siempre antes de salir de la casa decido la ruta, casi siempre se cumple, a menos de que, como hoy, surjan inconvenientes, por ejemplo unos perros bravos a la mitad del camino que me hacen dar la vuelta y elegir otra ruta.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Entonces pensaba en lo importante que es tratar de andar por caminos, como los de mi vereda, que tienen muchos ramales, que permiten con relativa facilidad cambiar de alternativa, sin que el objetivo del plan inicial (correr un cierto tiempo) se altere. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Es importante tener siempre adónde ir en caso de emergencia.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;++++&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;A veces se eligen caminos, no necesariamente para correr o caminar, que se van cerrando detrás de uno. Caminos sin retorno. Los hay también como encrucijadas, con muchas opciones, tantas que la necesidad de tomar alguna espanta. De que me perderé por este lado, qué horror me esperará en este otro.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Los hay sin salida, calles ciegas en los que en todo caso no pasa nada peligroso sí no hay un peligro inminente rondando, sí no viene Jack el destripador corriendo detrás de uno para arrancarle las entrañas. Hay otros caminos  que sencillamente desaparecen, se cierran adelante, atrás y a los lados. Se quedan al final quienes andan por esos caminos como ese personaje de &lt;a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/de-el-espejo-en-el-espejo/" title="lo de ende" target="_blank"&gt;un cuento de Ende&lt;/a&gt;, parados en medio de la oscuridad, sin saber para dónde moverse. Caminos que ofrecen a quienes los transitan sensaciones paralizantes. Es que no hay para dónde moverse.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Caminos de toda clase para los amantes de las aventuras y las sensaciones. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;img src="http://media.tumblr.com/tumblr_m1vavecrvP1qz9jo7.png"/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/20361926178</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/20361926178</guid><pubDate>Mon, 02 Apr 2012 14:50:00 -0500</pubDate></item><item><title>Ocho elefantes blancos</title><description>&lt;p&gt;&lt;em&gt;                                                                                                            Señor, ¿quién sostiene el mundo?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;                                                                                                                             Ocho elefantes blancos. &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;                                                                                 ¿Y quién sostiene a los ocho elefantes blancos?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;                                                                                                                    Otros ocho elefantes blancos.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="http://media.tumblr.com/tumblr_m1rwneeYqZ1qz9jo7.png"/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace un par de días me dediqué a eso de conmemorar mi nacimiento. Se supone que aparecí en el mundo una semana número trece. Entre lágrimas. Las mías, que aún no se animaban tanto a salir y eran más bien alaridos, y las de mi mamá, quien dice haber llorado de emoción cuando me vió nacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Si uno se diera a la tarea de investigar exhaustivamente en dónde empezó la historia de su vida, cuál fue ese punto inicial que desencadenó una serie de sucesos que acabaron en la aparición de uno en el mundo, quizás acabaría remontándose al principio de los tiempos y explicando la propia existencia como la consecuencia necesaria de la aparición de ocho elefantes, uno de los cuales sostiene al mundo sobre su lomo, conjunto que a su vez es sostenido por otros ocho elefantes puestos de nuevo unos encima de otros, hasta el infinito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Pero no queremos ir tan lejos para concluir más o menos lo mismo. O sea, qué de dónde venimos y por qué, sigue siendo un misterio, pese a los telescopios del monte Palomar y de Atacama.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;+++++++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Si tuviera que explicar en dónde empezó la historia de mi vida tendría que recurrir a tres momentos del pasado lejano que a mi se me antojan, quizás de forma arbitraria, que fueron esos en donde  empezó esta vaina.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Uno de ellos se remonta a la noche anterior al día en que mi abuelo se iría para Corea, como parte del batallón Colombia. Cuenta la historia que el hombre andaba aburrido por estas tierras y pa’ desaburrirse decidió irse a la guerra. Linda forma de desaburrirse uno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Fue esa noche la misma que conoció a mi abuela. La misma que bailó con ella como el gran bailarín que cuenta la historia que era. La noche que le pidió su dirección para seguir teniendo contacto desde otra parte del planeta. La noche en que ella no quiso dar la dirección correcta, dirección que unas semanas después el cartero sería capaz de corregir, pues conocía a mi abuela y supo encontrarla para entregarle esa primera carta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Entonces quizás la historia de mi vida también haya dependido de la diligencia del cartero anónimo, quien propició  el inicio de un intercambio epistolar, que dos años después acabaría en un  matrimonio que transcurrió por varios años -al menos así lo cuenta la historia- entre boleros y guarachas que desparpajados bailaban en las fiestas de amigos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Me gusta pensar que la historia de mi vida se puso en marcha entre esas casualidades, esa música  alegre y esos bailes. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;+++++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;El tiempo ha pasado ya lo suficiente en la historia de mi vida como  para que se hayan acumulado muchos recuerdos. Pero no tanto como para que haya logrado saber al fin lo que quiero. Si hay algo que debería querer en particular y por qué.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Me pregunto si alguien lo ha sabido alguna vez. Y si llegando a saberlo no lo ha creído equivocado después.  Me pregunto si hay alguien que haya hecho todo lo que quiere y nada de lo que no quiere y si existiendo esta persona no se le habrá antojado que lo que quiere es experimentar alguna vez lo que se siente hacer lo que no se quiere hacer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Yo creo que sigo sin saber lo que quiero. Dando explicaciones que se sostienen unas a otras como montoncitos inacabables de elefantes blancos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Por ahora se me ocurre que quiero empezar a  honrar esta bonita casualidad que es mi vida con la misma fé inexpugnable de mi mamá en el amor.  Con el optimismo, quizás rayano en la locura de mi papá, quien cada día teje planes sobre cómo hará funcionar de nuevo su taller. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Con esa misma seguridad y esperanza con  la que proyectan su vida cada mañana, como si todavía &lt;/span&gt;fueran un hombre y una mujer de 20 años.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Creo que así es como quiero empezar a vivir desde ahora.&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/20254833007</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/20254833007</guid><pubDate>Sat, 31 Mar 2012 19:01:00 -0500</pubDate></item><item><title>Adivinanza</title><description>&lt;p&gt;&lt;img src="http://media.tumblr.com/tumblr_m142meSk281qz9jo7.jpg"/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Para su último cumpleaños mi mamá le regaló a su esposo un par de binoculares. Leo en wikipedia que también se les llama prismáticos o largavistas. Estos aparatos me hacen recordar un cuento que leía de niña, un cuento que se llamaba &lt;em&gt;tan lejos, tan cerca.&lt;/em&gt;  &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;em&gt;Faraway, so close. &lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Volvemos de almorzar en el pueblo y paramos en la panadería Galicia después de que mi mamá nos pregunta que si queremos postre. Yo digo  ¡&amp;#160;síiii&amp;#160;! paramos, me  bajo y les anuncio con un grito que no hay brazo de reina pero hay milhojas. Pedimos dos, luego que sean tres y mejor una cuarta para traerle a mi papá. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; De pronto aparecen los binoculares en la escena y hago una pregunta tonta e infantil. Discutimos un poco al respecto y acabo diciendo más tonterías: que el ojo, que la visión estereoscópica, que las cámaras no piensan y que detrás de toda foto siempre hay un ojo que mira.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; De pronto mi mamá cuenta que el otro día le dijo a H. que quería ver con los binoculares dentro de su terrario. Que él le dijo que no, que los binoculares son para ver cosas que están lejos. Entonces ella le responde que pongan el terrario lejos y lo vean a través de los binoculares. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Luego vemos una mancha blanca en la montaña de enfrente. &lt;br/&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;H. mira a través de los &lt;em&gt;prismáticos&lt;/em&gt; y dice que es una bandera. Luego sigue mi mamá y dice que es una persona con un trapo blanco. Sigo yo y digo&amp;#160;:&lt;em&gt; es una vaca socios, es una vaca&lt;/em&gt;. Pero lo digo muy enfáticamente. Insisto en que miren otra vez. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; H. se mantiene en que es una bandera. Entonces intervengo para decir que qué es más lógico: ¿qué en medio de una montaña haya una bandera, una persona agitando un trapo o una vaca? &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Ahora mi mamá vuelve a mirar y dice: parece que sí es una vaca ¡está comiendo!&lt;br/&gt; H. vuelve a mirar y dice, jmm pues sí parece una vaca.  Miro yo por última vez y veo manchas negras y blancas, pero no logro convencerme de que sea una vaca y me digo &lt;em&gt;será el astigmatismo&lt;/em&gt;.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Solo la primera vez la vi como una vaca, luego no estoy tan segura, pero tampoco es una persona agitando un trapo blanco ni mucho menos una bandera. Eso es seguro. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Finalmente acordamos que es una vaca, aunque nadie esté muy seguro del asunto. Nos subimos de nuevo al carro y nos vamos raudos a perseguir un sueño que a su vez nos persigue desde hace rato y al que estamos a punto de morderle la cola. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; En la primera curva luego de pasar por mi casa sigo preguntándome qué sería eso que yo llamé  &lt;em&gt;una vaca&lt;/em&gt; y lo divertido que estaría subir hasta la montaña, llegar al sitio de las misteriosas manchas blancas con negro mientras mi mamá y H. me ven del otro lado con los binoculares y yo grito con un altavoz muy pero muy potente ¡no es una vaca! ¡tampoco es una bandera! ¡tampoco es una persona agitando un trapo blanco! ¡adivinen lo qué es! &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/19554915066</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/19554915066</guid><pubDate>Sun, 18 Mar 2012 21:54:00 -0500</pubDate></item><item><title>Fusiles</title><description>&lt;p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Antes era más fácil adivinar el desenlace de los días. Era un asunto resuelto entre las siete y las ocho de la mañana. Una tarea sencilla:&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;la vía congestionada a la hora en que uno no creía que fuera a estar congestionada era el indicio seguro de que el día iría mal, de tal modo que no era necesario luchar contra los elementos, pues ya habíamos recibido la seña, la seña de que todo iría irremediablemente mal. Solo restaba abandonarse y nada más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Ahora puede pasar cualquier cosa, como si el corazón se nos hubiera vuelto como el clima de Bogotá, que de pronto vas en camiseta y cae granizo, que de pronto vienes con&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;botas de lluvia y entonces aparece radiante el sol. Todo esto empezó desde que se nos ocurrió reportar el clima, como si fuera algo importante, algo que de verdad tiene influencia en el desenlace normal de los días.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Ahora ya no sabemos si es el clima es el que nos  domina o somos nosotros quienes dominamos el clima.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Ahora pasa que hay congestión vehicular y el día va fantástico, pero luego ya no tanto y a las once de la noche todo parece un error. Todo. Ahora pasa que el bus baja en 15 minutos, como si fuéramos por un rodadero al que no llegaron otros niños hoy , entonces pensamos&lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;que el día promete pero de repente todo va mal. Sin anuncios. Como si los aparatos con los que predecimos el clima se dañaron y ya no tenemos ni idea de lo que va a pasar. Entonces el &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;pelo se niega a estar en su lugar, la conexión se daña, la ropa va mal combinada, el médico no te quiere atender, errores, confusión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;++++++++&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;em&gt;Si tan solo la gente diera el paso, abandonara la duda, nos atacara de frente con sus fusiles.&lt;/em&gt; Podríamos entonces averiguar si sus descargas son de agua, si son piezas de utilería, si son de caucho sus balas, de esas que dejan moretones pero no causan heridas mortales a menos de que no lleves la protección adecuada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Si tan solo pasara. Abandonaríamos la tarea de pensar como si fuéramos émulos de &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Jaromir Hladík, quien imaginaba cada día de marzo formas posibles de morir para conjurarlas y lograr así que su milagro se realizara.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;El primer sentimiento de Hladík fue de mero terror. Pensó que no lo hubieran arredrado la horca, la decapitación o el degüello, pero que morir fusilado era intolerable. En vano se redijo que el acto puro y general de morir era lo temible, no las circunstancias concretas. No se cansaba de imaginar esas circunstancias: absurdamente procuraba agotar todas las variaciones. Anticipaba infinitamente el proceso, desde el insomne amanecer hasta la misteriosa descarga. Antes del día prefijado por Julius Rothe, murió centenares de muertes, en patios cuyas formas y cuyos ángulos fatigaban la geometría, ametrallado por soldados variables, en número cambiante, que a veces lo ultimaban desde lejos; otras, desde muy cerca. Afrontaba con verdadero temor (quizá con verdadero coraje) esas ejecuciones imaginarias; cada simulacro duraba unos pocos segundos; cerrado el círculo, Jaromir interminablemente volvía a las trémulas vísperas de su muerte. Luego reflexionó que la realidad no suele coincidir con las previsiones; con lógica perversa infirió que prever un detalle circunstancial es impedir que éste suceda. Fiel a esa débil magia, inventaba, &lt;/span&gt;para que no sucedieran&lt;span&gt;, rasgos atroces; naturalmente, acabó por temer que esos rasgos fueran proféticos. Miserable en la noche, procuraba afirmarse de algún modo en la sustancia fugitiva del tiempo. Sabía que éste se precipitaba hacia el alba del día veintinueve; razonaba en voz alta: &lt;/span&gt;Ahora estoy en la noche del veintidós; mientras dure esta noche (y seis noches más) soy invulnerable, inmortal.&lt;span&gt; Pensaba que las noches de sueño eran piletas hondas y oscuras en las que podía sumergirse. A veces anhelaba con impaciencia la definitiva descarga, que lo redimiría, mal o bien, de su vana tarea de imaginar. El veintiocho, cuando el último ocaso reverberaba en los altos barrotes, lo desvió de esas consideraciones abyectas la imagen de su drama &lt;/span&gt;Los enemigos&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Si incluso nos diéramos cuenta &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;de que &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;sus fusiles son de verdad, de que pueden matarnos, de que pueden dejarnos fatalmente heridos o muertos en mitad del campo de batalla. Como si no nos hubiera pasado antes. Como si no estuviéramos tan acostumbrados a eso. &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;Como si fuera tan grave morirse o dejarse matar de &lt;em&gt;eso&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;Jaromir Hladík murió el veintinueve de marzo, a las nueve y dos minutos de la mañana.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/18916783991</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/18916783991</guid><pubDate>Wed, 07 Mar 2012 16:38:15 -0500</pubDate></item><item><title>Gente</title><description>&lt;p&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;o:AllowPNG /&gt; &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt; &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; &lt;w:WordDocument&gt; &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt; &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt; &lt;w:TrackMoves /&gt; &lt;w:TrackFormatting /&gt; &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt; &lt;w:PunctuationKerning /&gt; &lt;w:ValidateAgainstSchemas /&gt; &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt; &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt; &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt; &lt;w:DoNotPromoteQF /&gt; &lt;w:LidThemeOther&gt;ES-TRAD&lt;/w:LidThemeOther&gt; 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&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;G.M.&amp;#160;: &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;Happy endings only happen in the movies.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p align="right" class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;H. C.&amp;#160;: &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;The story&amp;#8217;s not over yet.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;El aburrimiento se presiente siempre. Se siente venir de lejos como una bocanada de aire denso y tibio, de esas que salen de las alcantarillas bogotanas en días muy calientes. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Otra cosa es divertirse. Algo más parecido al estallido de un géiser que aunque se presienta y se espere (o no) siempre asombra, produce gritos, sorpresa y emoción, pero nunca nunca podría pasar inadvertido,&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Ocurre una de estas explosiones de agua tibia. Caras y nombres nuevos de gente que hace reír a carcajadas. Que me ocupa  las horas pensando cómo será la vida en otras partes. Que cuenta cómo es el paisaje del otro lado de la alegría. Sobre todo cómo se escucha todo en esa parte del mundo. Gente con la cuál almorzar a menudo y gente también para reírse los viernes por la noche hasta que la garganta duela.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Caras y nombres nuevos de gente que por raticos hace parecer la vida uno de esos momentos del cine en los que nuestro cerebro es engañado y se desvanece al fin la incómoda sensación de lo real. Gente como de película. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&#13;
&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/18392830148</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/18392830148</guid><pubDate>Mon, 27 Feb 2012 15:44:00 -0500</pubDate></item><item><title>Corbatas</title><description>&lt;p&gt;&lt;img src="http://media.tumblr.com/tumblr_lzig7igFpl1qz9jo7.jpg"/&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;El objetivo es restringir la creatividad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span&gt;, dice el publicista chistoso, el que parece más bien una caricatura por su barba, sus maneras y su ropa cuidadosamente combinada. He llegado 20 minutos tarde. ¿Me habré perdido de algo?&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;Normas, modelos, respeto, normativa. Si todo se cumple no hay problemas. El diseño debe ser limpio, claro. La marca es como un hijo. No quieres que tu hijo se peine y se vista de cualquier forma. El logo es sagrado. El logo no se toca. El espacio de respeto del logo. El aura del logo. No le pongan gorritos al logo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span&gt;- ¿Esto como se maneja? - ¿cómo manejamos la papelería? - ¿nosotros manejamos ese concepto?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span&gt; No manejamos productos Postobón. &lt;em&gt;El negro de la fuente debe ir a un 35% de brillo. Lo que queremos es restringir la creatividad. Organización. Debemos alinearnos. Parece aburrido pero es necesario. La marca es como un hijo. Manejamos códigos muy estrictos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;El que está sentado al lado lleva una de esas pulseritas Power Balance. Anda bien peluqueado y lleva muy bien hecho el nudo de su corbata. Se me ocurre pensar qué pasaría si levanto la mano y le pregunto al publicista del discurso chistoso&amp;#160;: &lt;em&gt;hey, ¿puedes explicarme el carácter sagrado de la marca? Verás,  me interesa la mística de todo esto. No, no me burlo. En serio, no me estoy burlando.&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;++++&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;El monólogo se rompe y al fin alguien pregunta algo divertido: &lt;em&gt;¿Es cierto qué no podemos usar imágenes de gente con corbata? &lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Ocho días antes tuve que asistir a otra reunión, pero esta vez no estaba el publicista del discurso chistoso. Cuando me iba esa vez se subió al ascensor uno de los innúmeros funcionarios que habitan el edificio de 12 pisos, todos de la misma compañía. En esa ocasión le pregunté a mis compañeros cuál sería el objetivo de una compañía al decidir que todo el mundo use algo tan decididamente inútil y molesto como una corbata. El desconocido del ascensor me mira y me dice como con reverencia: &lt;em&gt;no sé, no lo entiendo, supongo que el objetivo debe ser uniformar el pensamiento. &lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Sale del ascensor y me sigue viendo con admiración, cómo si hubiese querido que fuese su voz la de la pregunta, como si quisiera decir eso mismo desde hace mucho tiempo. Cómo si lleváse años esperando a que alguien hiciera esa pregunta. Siento que le he ayudado a decir lo que quería.&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;+++++&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;Tuve que llegar muy temprano hoy a escuchar al publicista del discurso chistoso. No llevaba mi computador ni  mi tablet. Tenía mi teléfono, pero en el lugar no hay conexión, ni para propios ni para visitantes. Asuntos de seguridad. &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;Me habría aburrido, pero llevaba mi cuaderno conmigo. Pido un esfero. Empiezo a escribir todas las cosas que dice el publicitsa chistoso. &lt;em&gt;La marca. El logo. Lo sagrado. &lt;/em&gt;Dice dos veces la palabra “filosofía”, tres más habla de metáforas. La publicista viene vestida en diversísismos tonos de café  y también habla con mucha reverencia de la marca. Del logo. De las cajitas en las que toca meter el logo. Nos narra el horror que vivió ese vez que le pusieron un gorrito de navidad a un logo que ella hizo. Parecen hablar de cosas complejas, pero todo se resume a&amp;#160;: usen las piezas cómo les estamos diciendo. &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;Solo se permite usar el logo de la marca en dos colores, entonces alguien interviene al borde del desespero para inquirir si entonces el maldito logo de los cuadernos está mal. Momentos de horror se viven en el lugar. Al fin alguien resuelve el asunto: no está mal, los cuadernos se hicieron antes del manual. Son cuadernos buenos.&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;++++++&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;Menos mal tengo mi cuaderno, pero este tiene el logo de otra marca. Me digo: si este logo estuviera mal usado ni me doy cuenta. Quiero un cuaderno para escribir, no para revisar el logo de la marca. Me acuerdo de algo que olvidé decir en un correo, era algo importante: “me gustó  tu sonrisa. Me gustó la sonrisa que haces mientras tachas todo lo que escribo”.&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span&gt;Garabateo en mi cuaderno cosas mientras escucho al publicista chistoso. Pienso en mi letra. Debería decir “en mi fuente” pero no puedo, porque mi letra siempre se ve diferente, unas veces larga , otras redonda, unas veces se entiende, otras no. Cambio la &lt;em&gt;ese&lt;/em&gt; a cada rato, la &lt;em&gt;gé &lt;/em&gt;me parece hoy mejor sin cerrar. No hay nunca uniformidad en mi letra. Siempre tengo una letra diferente. No respeto mi tipografía. No respeto mi marca.  No tengo logo. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Me hubiera aburrido pero llevaba conmigo mi cuaderno para escribir cosas. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;Al fin se acaba la misa dedicada al espíritu de la marca y a su instanciación, el logo. Salgo. Me pregunto  por qué a una gente le parecerá tan cutre  colgarle un gorrito al logo de la marca y más bien no le parece ridículo decidir que cada uno de sus empleados lleve colgada del cuello cada día algo tan decididamente inútil, estúpido, arbitrario y fastidioso como una corbata. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Mañana tengo que volver. A la vuelta venden las mejores empanadas del mundo entero. Ejércitos de oficinistas salen a eso de las diez a chorrear sus corbatas de delicioso ají y a olvidarse un ratico de todo ese enorme montón de mierda. También es mi momento favorito de la mañana. Yo no llevo una corbata pero  llevo medias largas y en dos horas ya no las soportaré. A mi no me toca ponerme corbata, pero también llevo conmigo una cruz. Esa misma cruz.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;!--EndFragment--&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/17736810999</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/17736810999</guid><pubDate>Thu, 16 Feb 2012 19:16:52 -0500</pubDate></item><item><title>Vivir</title><description>&lt;p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;No hay mentira más grande ni publicitada que esa de que “todos los hombres somos iguales”. En uno de los más famosos &lt;em&gt;sketchs&lt;/em&gt; filosóficos de todos los tiempos Nietzsche se lo encara a Platón: “&lt;em&gt;si el hombre, si tu hombre Platón, es tan naturalmente bueno,  ¿a qué todo ese aparato de La República&lt;/em&gt;? &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; La justicia, el elemento fundante del estado, viene a recordarnos mediante su publicidad que está  acá y ahora  para ayudarnos a  igualar mediante sus artificios esas evidentes diferencias naturales de fuerza, capacidad y condición física y social entre los hombres.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Esas diferencias que de pronto ya están dadas incluso desde antes de nuestra aparición en el mundo y que quizás con siglos de anticipación ya han determinado quiénes seremos: la gloria o el horror de nuestra historia.  Una historia que quien sabe si escribimos nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;br/&gt; +++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Dice mi mamá que lloró mucho cuando me vio nacer. Que tan pronto salí apenas me limpiaron un poco y de una vez me pusieron junto a ella. Que con mi hermano fue distinto. Que no lo vio nacer y vinieron a entregárselo unas cuatro horas después. Ella ofrecía estas explicaciones como posibles hipótesis a mi pregunta del por qué, pese a haber crecido juntos, somos tan diferentes.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Me quedé preguntándome si es posible qué tantas cosas nos determinen desde el primer momento. Si ya nuestra historia está cuando menos parcialmente escrita desde antes de nuestra aparición. Si ya hay un guión o una idea general de lo que será nuestro relato, un relato en el que podemos introducir algunas variaciones que nos den la sensación de ser libres (en sentido filosófico) pero que en rigor no escribimos nosotros.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Si ser puesto al lado de la madre en el instante inmediatamente posterior al alumbramiento de verdad puede hacer una diferencia importante; si todo lo que &lt;em&gt;creemos&lt;/em&gt; que nos pasa es más bien una serie de hechos inconexos a los que damos unicidad en un relato llamado &lt;em&gt;vida&lt;/em&gt; mediante la relación causa-efecto, la única con la que parecemos dotados para abordar el entendimiento del mundo; si somos  apenas el mejor resultado posible de nuestro entorno.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Responder a esta pregunta (¿somos o no libres en un sentido filosófico?) sería de gran ayuda en el propósito de determinar cursos de acción. Aunque a la larga no ofreciera una respuesta satisfactoria a la pregunta por el sentido de la vida. Parece auto-evidente que no lo tiene.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; +++++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Resulta contrario a la evidencia que todos los hombres seamos iguales. Tal vez lo que quiere expresar esta afirmación es que deberíamos serlo. ¿Deberíamos ser iguales? ¿en qué sentido iguales? ¿en nuestros derechos y deberes para con el mundo? Más publicidad.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Si se observa cualquier vida, sin mucho esfuerzo puede  advertirse que cada historia es, en mayor o menor medida, un continuo empeño no solo por igualar esas diferencias naturales, sino además por aumentarlas: hay que ser mejor cada vez. Cada día debe ser una lucha por ser el mejor estudiante, el mejor profesional, por tener más plata, más posición social, más autoridad, más títulos académicos. Ser mejor que otros. Triunfar. Dejar huella en el mundo. Conquistar la felicidad mediante la posesión de todas esas cosas que cuentan una historia que dice que llegamos a ser &lt;em&gt;mejores que otros&lt;/em&gt;. Una historia sobre la que caben sospechas, pues aunque el cuento diga que todo lo que se hace es por y para sí, quizás dejaría de tener sentido sino fuera porque depende en gran medida de la mirada ajena.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Pero a la luz del desenlace seguro de todas las historias humanas (al menos en lo que de verdad resultamos iguales es en que tarde o temprano todos nos vamos a morir)  parece no solo un propósito absurdo, sino además un esfuerzo innecesario intentar igualar y superar esas diferencias. Al menos si se entiende la vida desde cierta perspectiva.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; ++++++&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Pensar así me da tranquilidad. Me mantiene con cierta expectativa de que un día me pase algo sorprendente, algo que no esperaba en absoluto. Un golpe brutal de la fortuna. Despertarme un día con un telegrama del destino que me anuncia que me gané la rifa de la felicidad y que el premio no me ha costado la mitad de mi vida y mis esfuerzos. Que me lo merecía por el simple hecho de vivir y de ser. Que mi vida no es un remake de &lt;em&gt;The pursuit of happyness.&lt;/em&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Eso me ayuda a dormir mejor, aunque no todas las noches. También a veces me figuro que la fortuna me sorprende con mensajes aterradores, con mensajes de sucesos que no creo merecer: te has ganado la rifa del horror. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt; Esa incertidumbre. La costumbre de esperar lo inesperado. El miedo constante de sentir que no tengo control sobre mi historia. Esa cosa que me tocó y que de pronto yo no quería. Vivir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;!--EndFragment--&gt;&lt;/p&gt;</description><link>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/17484876290</link><guid>http://leidymarmalade.tumblr.com/post/17484876290</guid><pubDate>Sun, 12 Feb 2012 08:18:00 -0500</pubDate></item></channel></rss>

